sábado, 6 de diciembre de 2014

El papel que tiene el educador social frente al maltrato y el acoso a los menores

El papel que tiene el educador social frente al maltrato y el acoso a los menores

El educador social es una pieza fundamental en el tema del maltrato y acoso a menores, ya que éste puede prevenir e intervenir en esta grave situación.

El maltrato y el acoso a menores no es un problema de ahora, sino que lleva existiendo desde mucho tiempo atrás. En la actualidad cada día son más los niños que sufren este maltrato y acoso tanto dentro de sus familias como en sus respectivos colegios.

Es una cuestión bastante delicada y difícil de trabajar, ya que en pocas ocasiones se ve a simple vista que el menor está sufriendo acoso, ya que tanto el agresor como la víctima lo esconden muy bien. No obstante puede haber sospechas de que el menor puede estar sufriendo este maltrato o acoso debido al absentismo escolar, malas notas, suelen ser personas cabizbajas, que no miran a los ojos…

Para impedir que esto pase, la prevención es uno de los puntos más relevantes. Dicha prevención se lleva a cabo a través de la educación, educando en principios y valores, educando desde la igualdad, y siempre teniendo en cuenta nuestros derechos como personas.
Diciéndolo así parece muy fácil, pero se puede observar que no lo es, ya que si fuera así de fácil, no nos encontraríamos con tantos casos de este tipo.  Hay cifras alarmantes que nos indican que 1 de cada 4 menores se encuentra inmerso en una situación de violencia escolar. Que está sufriendo bullying, y que a veces tardan mucho tiempo en descubrirlo.

Hay que saber que estos menores al estar sufriendo todo este tipo de circunstancias, se encuentran en un estado donde su autoestima y autoconcepto están muy dañados, por lo que a la hora de intervenir con ellos, hay que hacerles entender que no están solos, que son personas que valen y que tienen a gente a su alrededor que les tiene en cuenta y les estiman, hay que saber cómo se encuentra la víctima en todo momento.

Cada intervención que se lleve a cabo debe adecuarse a las edad y características del menor, y no solo es pedir ayuda a los diferentes recursos humanos que hay a nuestro alrededor para interponer un castigo al agresor, porque al final el castigo se vuelve contra él. La intervención se debe realizar con ambas partes, porque no sólo uno tiene el problema.

Una de las intervenciones que se pueden realizar y que es significativa, es la intervención grupal, en la cual, personas que han pasado por este tipo de situaciones y las han superado, pueden contar su experiencia y hacerles ver al resto de menores que hay salida. Que lo primero que tienen que hacer es pedir ayuda, contar lo que les está pasando y romper con esa barrera que les impide hacerlo.

Por otra parte, el educador debe de tener muy presente los distintos tipos de acoso que puede vivir la víctima (verbal, físico, sexual, social, psicológico y ciberbullying (acosar al menor a través de las redes sociales)), y todos ellos causan daños importantes en el menor.

Una de las técnicas o estrategias que se pueden llevar a cabo en el tema del acoso escolar, es la mediación. Ésta favorece el clima de los alumnos, además de ayudarlos a solucionar diferentes conflictos que les puedan surgir mediante la palabra.

Hay que evitar de todas las maneras que los menores sufran estas situaciones tan degradantes. Hay que concienciar sobre las causas y consecuencias de este tema y promover la igualdad. Educar desde edades tempranas en la igualdad, y fomentar la importancia de los derechos que tiene cada persona y que no se deben pasar por alto.

Los educadores deben estar concienciados de todo ello y tomar medidas desde el principio.
Hay que erradicar el acoso escolar, hay que hacerles comprender a los menores agredidos o que están sufriendo acoso que ellos son importantes para el resto, que nadie puede agredirlos porque piensen diferente. Que cada persona tiene sus cualidades, sus virtudes  defectos y no por eso son peores personas.
Además, hay que trabajar de forma conjunta, teniendo en cuenta tanto los sentimientos de la familia como de la víctima.

La recuperación será difícil y duradera pero no por ello hay que perder la esperanza. Hay que luchar hasta el final. Hay que arroparles y brindarles todo nuestro apoyo, hacerles ver que hay salida. Ayudarles en todo momento, darles confianza para que ellos se abran a nosotros, y nunca “tirar la toalla”.

Adriana Martín García-Pola
3º Educación Social



viernes, 17 de octubre de 2014

REFLEXIÓN

El Estado Social en España y sus déficits sociales
En la sociedad actual en la que vivimos ¿podemos decir o afirmar que España es un estado de bienestar? Hoy en día y en la época en la que nos situamos, para mí, acreditar que España es un estado de bienestar sería mentirme ami misma y a los demás,  y más falso todavía sería decir que estamos cambiando constantemente para prosperar y así ir paliando todas nuestras necesidades.

No se puede pensar que un país en el que estamos como es España sea un Estado de Bienestar, ya que hoy por hoy no somos capaces de mejorar la situación en la que nos encontramos inmersos, sino todo lo contrario, cada día que pasa vamos a peor.

No hay que ser muy listos ni entender mucho de temas políticos para darnos cuenta que España en vez de salir a flote, se está hundiendo.

Si estuviéramos en un Estado de Bienestar todo sería distinto, diferente, puesto que un estado de bienestar lucha por mejorar la calidad de vida y el bienestar de los individuos de una sociedad, y en España está ocurriendo todo lo contrario, ya que como podemos observar la clase social pobre se hace aún más pobre y los ricos siguen siendo más ricos. Los trabajadores se encuentran en una situación difícil, donde las horas trabajadas no son compensadas por el dinero que reciben y sus contratos cada vez son más precarios.

Además de eso, hay que decir también que no se puede hablar de Estado de Bienestar en un país en el que ni siquiera somos capaces de convivir con los demás, donde nos comportamos como si todo el mundo fuera extraño, donde no soportamos nada,  donde hay poca autoridad… entonces, cómo pretendemos salir adelante, o poder acreditar que nos encontramos en un estado de bienestar, si nosotros mismos no somos capaces de echarle un capote a las personas que tenemos al lado.

Asimismo, cada vez son más los recortes que se pueden apreciar en sanidad, en educación, en la ley de dependencia, en las pensiones, y sobre todo en el gran aislado en los presupuestos de este país, los servicios sociales.

Es embarazoso saber que se gastan cantidades inmensas de dinero en cosas inexplicables, en cosas incoherentes, en vez de invertirlo donde de verdad hace falta, como es el caso de las Universidades, ya que ahí es donde se forjan a las personas para poder trabajar y ayudar a construir un mundo mejor.
También, es difícil de entender, por qué no se destina más dinero para los estudios contra enfermedades, puesto que cómo queremos salir a flote, si cada día son más las personas que mueren de enfermedades porque no se ha encontrado la cura, o no le resulta beneficioso que salga a la luz, ya que este mundo por desgracia se mueve por el interés, por seguir ganando más dinero los que se encuentran por “encima de nosotros” por así decirlo, y por ser más pobres los que nos encontramos en un rango inferior.
¿Por qué recortan en sanidad? ¿Por qué no hay dinero para centros médicos? Tenemos que recordarles que es nuestra salud la que está en juego, y son ellos mismos los que la están poniendo en peligro. No todas las personas se pueden permitir el privilegio de pagar instituciones privadas.
Con este comportamiento que están llevando a cabo, lo único que están logrando es que en esta sociedad en la que nos encontramos, aumenten cada día más las desigualdades sociales, porque ya da lo mismo quién gobierne, en sus proyectos ya no amparan sus ideales sino todo lo contrario, buscan el beneficio mayor para ellos mismos, él  “haber quién se lleva más”.

Todo esto que hemos mencionado anteriormente tiene sus consecuencias, y así lo podemos observar certificando que nos encontramos a la cola de la Unión Europea y que  seguiremos estándolo si no mejoramos.
Y ahora, dicho todo esto, creo que deberíamos hacernos la siguiente pregunta ¿Dónde se destina todo el dinero de nuestro país? En optimizar la calidad de vida y el bienestar de los individuos que forman esta sociedad estamos viendo que no.

No me entra en la cabeza por qué estos individuos por así llamarlos, no abren los ojos y se dan cuenta de una vez por todas que ésta  no es la mejor manera de manejar un país, que con todo esto lo único que están logrando es que las personas se endeuden más y más. Que los ricos se llenen más los bolsillos y que los pobres sean aún más pobres.

Creo que es muy injusto que empresas aseguradoras de Estados Unidos posean tanto dominio para poder decidir que la sanidad sea privada en vez de pública y universal, y así todos los ciudadanos puedan acceder a ella y no se vean sometidos a las situaciones en las que ahora mismo se encuentran inmersos. Unas situaciones de precariedad donde lo único que están consiguiendo es una gran desigualdad, donde solo los ricos podrán sobrevivir.

Hay que subrayar además, que  si España defiende la privatización de los servicios sociales, la educación, la sanidad… Será la gota que colmará el vaso, se irá a pique tanto el país como nosotros mismos. Acrecentará mucho más la pobreza y solo los individuos que tengan poder y sean ricos podrán continuar en este sistema como es el caso de Estados Unidos, por tanto, no podemos permitir que España defienda esto. Hay que luchar porque todo cambie.
Hay que luchar por la igualdad de condiciones y no por aumentar las desigualdades sociales.

Adriana Martín García-Pola
Servicios Sociales    3º Educación Social